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La estrategia a
mediano plazo de Petrobrás apunta a importar 20 MMmcd de
GLN para complementar la demanda interna, debido a que
cerca del 60 % del gas natural que hoy consume Brasil
proviene de Bolivia, a través de un gasoducto con
capacidad para 30 MMmcd.
La empresa
estatal brasileña Petrobrás firmó un acuerdo para la
importación en firme de gas natural licuado con la
poderosa a la angloholandesa Royal Dutch Shell y
liberarse de la dependencia energética del vecino
Bolivia.
Según se conoció en fuentes internacionales el gas
atenderá los nuevos terminales de gasificación que
Petrobrás construye en el puerto de Pecém, en el estado
de Ceará (noreste) y en la Bahía de Guanabara, en la
ciudad de Río de Janeiro mientras la estatal brasileña
decidirá “carga a carga” en cual de los dos terminales
será entregado.
Según las primeras informaciones el acuerdo no
especifica los volúmenes o los precios del GNL y es
similar a otro firmado previamente (noviembre 2007) con
Suez Global LNG, unidad de la francesa Suez.
El convenio, cuya implementación depende de las
inspecciones técnicas de seguridad que se realizan
actualmente en los terminales, atenderá parte de la
capacidad de importación de Petrobrás y compone,
conjuntamente con otras negociaciones de compra y venta
del pacto maestro firmado para satisfacer las necesidad
de la generación termoeléctrica de Brasil.
Agregó que la primera terminal de regasificación de
Brasil, una planta de 7 millones de metros cúbicos dia (MMmcd)
en el estado de Ceará, quedará completada para fines de
junio, y la segunda, en Río de Janeiro, aproximadamente
en el mismo periodo del año próximo.
El acuerdo atiende parte de la capacidad de importación
de la petrolera, que ya firmó acuerdos similares para
cubrir las necesidades de gas importado destinado a
plantas térmicas, destacó Maria das Gracas Silva Foster,
director de Gas y Energy de la compañía.
La estrategia a mediano plazo de Petrobrás apunta a
importar unos 20 MMmcd de GLN para complementar la
demanda interna, debido a que cerca del 60 % del gas
natural que hoy consume Brasil proviene de Bolivia, a
través de un gasoducto con capacidad para 30 MMmcd.
Otra parte de la demanda interna es satisfecha con la
producción propia de Petrobrás en sus campos en el
océano Atlántico y en el norteño estado de Amazonas.
El GNL es transportado en grandes buques ultramarinos y
el combustible debe ser descomprimido en los terminales
de embarque para inyectarlo al sistema nacional de
gasoductos.
A fines del año pasado, Brasil se topó con problemas
para abastecer a las plantas a gas y a la industria con
combustible al mismo tiempo, lo que generó temores de
una escasez de energía.
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