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El petróleo ha
marcado nuevos máximos históricos, impulsado por los
problemas de suministro en Escocia, mar del Norte, y en
Nigeria, donde sendas huelgas han detenido temporalmente
parte de la producción.
El récord ha coincidido con la aparición de Chakib Jelil,
ministro de Petróleo de Argelia y presidente de la OPEP,
en un diario gubernamental argelino asegurando que el
barril de petróleo podría alcanzar los 200 dólares por
barril.
El portavoz del cártel petrolero, que controla una
tercera parte de la producción mundial de crudo y tres
cuartas partes de sus reservas, cerró la puerta a un
incremento del suministro, al culpar de los elevados
precios a las tensiones geopolíticas y a la caída del
dólar. “Cada 1% que el dólar se deprecia, el barril sube
4 dólares, y viceversa”, aseguró Jelil al diario El
Moudjahid.
“No creo que un incremento en la producción vaya a
ayudar a bajar los precios, porque en estos momentos hay
un equilibrio entre oferta y demanda y los inventarios
de gasolina en EEUU están en máximos de cinco años”.
Sin embargo, analistas como Francisco Blanch,
responsable de Materias Primas de Merrill Lynch,
aseguran que el dólar es solo un agravante de la
situación, y que el problema que subyace tras estos
elevados precios es el miedo a que el suministro futuro
no pueda cubrir la creciente demanda. Jeff Currie, el
homólogo de Blanch en Goldman Sachs, va incluso más
lejos y asegura que la relación es inversa: es la subida
del crudo la que lastra el dólar y no al revés.
Durante la mañana, el WTI, referencia estadounidense
llegó a cambiarse a 119,93 dólares, nivel jamás
alcanzado anteriormente; mientras que el Brent, crudo
extraído del mar del Norte alcanzó un máximo intradía de
117,50 dólares por barril, a un suspiro del récord
histórico marcado el pasado viernes, de 117,56 dólares.
Sin embargo, una recuperación del dólar frente al euro y
la expectativa de que el conflicto laboral en Escocia
quede resuelto mañana, ha devuelto al WTI por debajo de
los 119 dólares y al Brent por debajo de los 117.
A pesar de esta corrección de última hora, el nuevo
récord del WTI llega con el euro por debajo de los
1,5650 dólares, un 2,3% por debajo del máximo de 1,6018
dólares marcado la semana pasada. No obstante, analistas
como David Woo, economista jefe de Divisas de Barclays
Capital, mantienen que el dólar no podrá seguir
recuperando terreno frente al euro de forma duradera
hasta que el precio del crudo deje de marcar récords.
Pero al margen de los vaivenes del mercado de divisas,
los motivos de preocupación para los inversores han
llegado hoy del lado de la fiabilidad del suministro de
crudo. La huelga en la refinería de Grangemouth, en el
mar del Norte, ha forzado el cierre de un oleoducto que
transporta el equivalente a 700.000 barriles de petróleo
al día. En Nigeria, otra huelga en las instalaciones de
Exxon Mobil ha obligado a la petrolera estadounidense a
detener su bombeo en la región, cercano a los 800.000
barriles por día. La semana pasada, la guerrilla del
país africano atentó contra instalaciones de la
británica Shell, cercenando su producción en 169.000
barriles por día.
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